La Sierra de Baza fue grabada por Desde el Aire el pasado mes de julio para colaborar con nuestros amigos del “proyecto Sierra de Baza” en la producción de un vídeo aéreo reivindicativo de la problemática que tan urgente que se desarrolla en este Parque Natural.

A continuación os mostramos el vídeo grabado con dron por Desde el Aire de la Sierra de Baza donde se comprueba las dimensiones de este “incendio silencioso”

 

Aquí también os dejamos una nota de prensa explicativa de la catástrofe medioambiental:

La Sierra de Baza se muere en un gran ‘incendio silencioso’

El Parque Natural, ubicado al norte de la provincia de Granada, ha perdido, en poco más de un año, más de dos millones de árboles

El Parque Natural de la Sierra de Baza agoniza día tras día desde mayo del pasado año, cuando se detectó una gran plaga de escolítidos (Tomicus Destruens, Tomicus Minor y Orthotomicus Erosus), unos pequeños escarabajos que se alimentan de los tejidos vasculares de árbol (en su mayoría pino resinero) y los matan en pocos días.

Desde la Asociación Proyecto de Baza se informó rápidamente a la autoridad competente, la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, del grave problema que estaba suponiendo esta plaga que atacaba a pinos ya muy debilitados por la sequía y otras epidemias de cochinilla y procesionaria.

Con fecha del 1 de marzo de 2017, la Consejería de Medio Ambiente aprobó “medidas urgentes” y un presupuesto de tres millones de euros para comenzar los trabajos antes de la actual época estival. Los trabajos se clasificarían según el nivel del daño sufrido: zonas de actuación menos afectadas, zonas de actuación gravemente afectadas y zonas de actuación con afección extrema; así como disponer de un cordón de protección de las zonas no afectadas. Pero más de un año después del primer aviso, la Sierra de Baza continúa perdiendo masa forestal sin que ninguna medida se haya adoptado aún.

El último aviso es que actuarán después de que finalice este verano, una fecha ya muy tardía para poder controlar esta inmensa catástrofe medioambiental que no entiende de fronteras y que ya ha llegado a la Sierra de los Filabres, en Almería.

El Parque suma una extensión de 53.649 hectáreas, de las cuales 8.000 ya están infestadas (80 kilómetros cuadrados), lo que supone  que un 14.91% de sus árboles ya han muerto o están enfermos.